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Parque Nacional

Un Parque con personalidad única

El Parque Nacional de Doñana supone la confluencia de un conjunto de ecosistemas que albergan una biodiversidad única en Europa y es, además, hogar de especies singulares, y en peligro de extinción, como el lince ibérico y el águila imperial. Entre playa, dunas, cotos y marismas, en Doñana destaca sobre todo la marisma, de extraordinaria importancia como lugar de paso, cría e invernada para miles de aves europeas y africanas.

Es precisamente esa gran variedad de paisajes y especies la que convierte a Doñana en un parque único: además de la marisma y su aspecto cambiante, aquí confluyen la playa, las dunas móviles y los corrales; los cotos y las lagunas dispersas entre la vegetación y una zona de transición que enlaza y separa a todos, la vera. La marisma es la protagonista absoluta del Parque con sus 27.000 hectáreas de extensión. Es una zona húmeda de extraordinaria importancia y se inunda gracias al aporte de algunos arroyos y a las aguas de lluvia, lo que hace que presente una estacionalidad muy marcada.

Una flora muy diversa y singular

La situación geográfica del Parque y la botánica de la región, determinan la presencia de una vegetación muy característica. Así, aunque en Doñana predomina la flora mediterránea, también podemos encontrar plantas atlánticas como el brezo de ciliosos y la camarina; íberoafricanas como la hierba tumera; exclusivas del suroeste de la península ibérica como el escobón; eurosiberianas como el mordisco de rana, o representantes relictos de bosques terciarios como el helecho real, abundante en épocas antiguas y hoy reducido a pequeñas áreas. Los catálogos más recientes recogen más de 1.300 especies de plantas vasculares y helechos en la Comarca de Doñana.

La diversidad de ambientes de Doñana la convierte en una zona con especies muy peculiares y que solo existen en esta zona del mundo. Las dunas y arenales costeros son el hábitat de la Linaria tursica, una florecilla diminuta que se alza apenas 15 centímetros del suelo entre las dunas, o la clavellina de Doñana. También encontramos  en enclaves muy reducidos de Doñana, la Rorippa valdes-bermejoi, que vive únicamente en los bordes del Arroyo de La Rocina, o un cardo que sólo habita en algunos arenales de los bosques de Doñana, el Onopordum hinojense.

El sustrato juega un papel de gran importancia en la distribución de la vegetación en Doñana haciendo una clara separación entre los suelos arenosos de la parte norte y los arcillosos del sur, en parte condicionadas por la distancia del agua subterránea, la cercanía al mar y la salinidad. También los humedales temporales generan hábitats que acogen especies acuáticas muy particulares.

Doñana: un espacio excepcional para la fauna

Doñana es un gran hogar que da cobijo a más de 400 especies de aves, 50 especies de mamíferos, 25 de reptiles, 11 de anfibios y más de 70 especies de peces. Sus cifras son excepcionales en Europa, pero el fenómeno que ha dado fama mundial a Doñana es la migración de sus aves.

Aquí conviven especies en peligro de extinción y de gran valor como el lince ibérico, el águila imperial, el caballo de la retuerta, el caballo marismeño y la vaca marismeña. Estas tres últimas especies son autóctonas de Doñana, con un origen ancestral que las vincula históricamente al parque y están registradas en el catálogo Oficial de Razas de Ganado de España.

El Parque Nacional de Doñana se descubrió al mundo como coto de caza y refugio para las aves, pero gracias a su ubicación, es un punto de encuentro para muchas aves migratorias que establecen aquí su lugar de invernada, de descanso en su camino a África o de cría. Algunas especies vienen de lugares cercanos y otras proceden de regiones muy alejadas, y Doñana no es siempre el punto de destino de estas aves.

Además del amplio abanico de especies de aves distintas que concurren en este territorio, cabe resaltar la gran concentración de muchas de ellas. En un solo invierno, en Doñana se pueden concentrar ser unos 200.000 individuos siendo las más notorias por su abundancia y vistosidad las acuáticas.

Fuente: Red de Parques Nacionales / Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

Reconocimientos internacionales

Red Natura 2000

Reserva de la biosfera (1981)

Convención RAMSAR relativa a los Humedales de Importancia Internacional (1982)

Diploma del Consejo de Europa a la Conservación (1985)

Patrimonio Mundial de la UNESCO (1994)

Carta Europea de Turismo Sostenible (2006)

Lista Verde de Áreas Protegidas UICN (2015)